Son muchas las mujeres que no pueden quedarse embarazadas con sus propios óvulos, debido especialmente al retraso en la edad de la maternidad pero también a otros factores relacionados con la fertilidad. Gracias a la donación de óvulos estas mujeres pueden tener una alternativa a la adopción y cumplir su sueño de ser madres. El proceso de donar óvulos es muy sencillo, pero genera algunas dudas que intentaremos explicar.

Cada vez son más las madres que alumbran hijos recurriendo a la ovodonación, con semen de la pareja o también de un donante. Esta técnica es más frecuente cada año, subiendo prácticamente al mismo ritmo que las mujeres retrasan la maternidad. Es fácil imaginar que las posibilidades de éxito de la FIV con óvulos donados son generalmente mayores que empleando óvulos propios, ya que las donantes son mujeres jóvenes y sanas sin enfermedades relacionadas con la fertilidad. Con óvulos donados se pueden alcanzar tasas de embarazo por transferencia cercanas al 60%.

La ovodonación se recomienda a mujeres con mala calidad ovocitaria, debido al envejecimiento de los ovarios o por daños causados por enfermedades como la endometriosis o tratamientos como la quimioterapia.

  • mujeres de edad avanzada,
  • mujeres que presentan fallo ovárico precoz u ovarios inaccesibles,
  • mujeres con menopausia prematura o quirúrgica,
  • mujeres portadoras de una alteración y enfermedades genética graves con alto riesgo de transmisión,
  • mujeres sometidas a tratamientos de cirugía, quimioterapia y radioterapia,
  • mujeres que han tenido repetidos ciclos fallidos mediante FIV normal,
  • mujeres que han tenido aborto inexplicados y repetidas (abortos de repetición)

Perfil de la donante de óvulos

La legislación española establece que la donación de óvulos debe ser anónima, confidencial y solidaria. Se trata de un acto altruista, aunque los centros de reproducción asistida compensan económicamente con aproximadamente 900€ por los gastos de desplazamiento, estancia y molestias ocasionadas a la donante.

Para donar óvulos es necesario cumplir con algunos requisitos:

  • Tener entre 18 y 35 años.
  • Estar en perfecto estado de salud, tanto físico como mental.
  • Tener un historial médico familiar sin enfermedades genéticas, hereditarias ni malformaciones congénitas.
  • No ser portadora de enfermedades de transmisión sexual ni de tipo infeccioso, como la hepatitis, el VIH, el herpes o la sífilis.
  • Someterse a un estudio completo de fertilidad para garantizar que el sistema reproductivo funciona correctamente. Esto incluye una revisión ginecológica, un análisis del grupo sanguíneo y factor Rh, un estudio del cariotipo, un estudio genético del X-Frágil y de la fibrosis quística.
  • No tener más de 6 nacidos vivos entre donaciones anteriores e hijos propios.

Se busca en la donante rasgos físicos sean parecidos a la mujer receptora (peso, talla, color de piel y ojos). No se admiten nunca donantes que posean lazos familiares con la pareja, ya que esto incumpliría el anonimato.

En algunos casos también se puede recurrir a óvulos excedentes de una mujer que se ha sometido a alguna técnica de reproducción asistida. Son mujeres que tras una fecundación in vitro con éxito, ha tenido óvulos sobrantes que han sido vitrificados y desean donarlos para otras futuras madres con problemas de fertilidad. En estos casos, al no tratarse de “óvulos frescos”, la tasa de embarazo por transferencia se reduce.

¿Cómo es el proceso de donación de óvulos?

Los óvulos donados serán empleados en una fecundación in vitro, cuyo embrión resultante será transferido a la mujer receptora.

En primer lugar se realiza una entrevista donde se informará a la donante de todos los detalles del proceso de donación de óvulos, pruebas, medicación, requisitos, etc. Si la donante decide seguir con el proceso se realiza una segunda entrevista para realizar una revisión médica.

Si todas las pruebas han salido satisfactorias, la mujer será incluida en una base de datos de donantes de óvulos hasta que haya una posible receptora. La donación se formalizará mediante un contrato, después de que la donante sea informada de los fines y consecuencias del acto, así como de los procedimientos y estudios a los que será sometida.

Cuando se presenta una paciente receptora que sea afín fenotípica e inmunológicamente con la donante, se inicia el proceso de donación.

Para maximizar las posibilidades de éxito de la FIV, los ciclos ováricos de la mujer donante y receptora deben estar sincronizados. La donante tomará un anovulatorio que se retirará cuando los ciclos estén sincronizados.

La mujer receptora del embrión se someterá a una estimulación endometrial con el objetivo de preparar el recubrimiento uterino para recibir un embrión. Debe desarrollar una mucosa endometrial que se encargue de implantar los embriones y permitir su desarrollo. Esto se consigue mediante la administración de estrógenos y progesterona.

La mujer donante del óvulo se someterá a una estimulación ovárica para inducir el desarrollo folicular y así obtener varios óvulos en el mismo ciclo. Para ello se utilizan una serie de hormonas semejantes a las que produce la propia mujer (gonadotropinas). Todo este proceso es controlado periódicamente mediante ecografías y analíticas de sangre. Una vez que los folículos se han desarrollado completamente se desencadena la maduración final de los ovocitos y posteriormente se recuperan. Bajo sedación se extraen los ovocitos maduros mediante punción folicular, un procedimiento mínimamente invasivo sin apenas molestias.

La donante quedará unas horas bajo observación por seguridad médica en la clínica, pero podrá volver a su actividad normal inmediatamente. Los días posteriores a la donación, el centro de reproducción asistida realizará un seguimiento de la donante y finalmente, después de la siguiente menstruación, se da por terminado el proceso de donación.