En la epigenética o expresión del gen, queda demostrado en los últimos estudios científicos, que es decisiva la comunicación entre la madre y el embrión.

Nuevas evidencias científicas ponen de manifiesto que son ciertas algunas teorías postuladas por grandes expertos en el campo de la genética reproductiva, tales como la importancia de que el tabaquismo, la obesidad o el estrés de la madre pueden tener peso en el correcto desarrollo embrionario. También, y no menos interesante, demuestra la hipótesis de coincidencia de algunos rasgos físicos entre madres e hijos de ovodonación.

La genética y epigenética están íntimamente relacionadas. La genética estudia cómo los caracteres hereditarios se transmiten entre generaciones.

El ADN es la molécula en la que se almacena la información genética a través de un código de 4 letras: A, C, G, T. Este ADN se encuentra en el núcleo de las células. La combinación de las letras no se produce al azar, sino que tiene una secuencia precisa que contiene las instrucciones para producir las proteínas y otros elementos funcionales de cada célula. Todas tendrán el mismo material genético, sin embargo, no todas ellas expresan los mismos genes. Por ejemplo, las neuronas, además de los genes encargados de las funciones básicas celulares, necesitan expresar todos aquellos genes relacionados con emisión y recepción de señales nerviosas.

La epigenética hace referencia a la expresión de los genes en cada célula, las de la piel, las del hígado, las neuronales, etc.

Para entenderla se suele hacer uso de la analogía de la orquesta y la partitura. Cuando se interpreta una pieza musical tan importante es leer las notas musicales como hacerlo al ritmo adecuado. En la partitura las notas musicales se colocan de forma secuencial (como el ADN) y hay diferentes marcas que indican sobre la velocidad e intensidad con la que se debe hacer sonar la nota.

En el genoma humano podríamos decir que la secuencia del ADN contiene las instrucciones para producir las proteínas y otros elementos funcionales de la célula, y la epigenética regula cómo y en qué grado tienen que expresarse.

Epigenética en el embrión

En el embrión, la epigenética realiza una función importantísima ya que es la encargada de establecer los genes que se han de expresar, cómo y en qué momento de su desarrollo. Todas las células del embrión tienen la misma información genética heredada de sus padres – la misma partitura si volvemos a la analogía musical – sin embargo, los factores epigenéticos – intensidad y velocidad de cada nota – serán las señales que determinarán qué genes y cómo se expresan en cada célula.

Podríamos decir, por tanto, que cada ser humano es único, una “melodía original” fruto de la mezcla de los genes heredados y del modo de vida de la madre.