Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una iniciativa promovida para concienciar sobre la importancia de apoyar a las madres durante esta etapa y fomentar el acceso a información basada en la evidencia científica.

Tras conseguir el embarazo mediante un tratamiento de reproducción asistida, muchas mujeres se preguntan si podrán dar el pecho con normalidad o si la medicación utilizada durante el tratamiento puede influir en la lactancia.

En VITA queremos resolver algunas de las dudas más frecuentes para ofrecer tranquilidad y ayudar a las familias a afrontar esta nueva etapa con confianza.

¿Es posible dar el pecho después de un tratamiento de fertilidad?

Sí. Haber recurrido a un tratamiento de reproducción asistida, como una Fecundación In Vitro (FIV), una Microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), una inseminación artificial o una donación de óvulos, no impide la producción de leche materna ni reduce la capacidad para amamantar.

La lactancia depende principalmente de los cambios hormonales que se producen durante el embarazo y, especialmente, tras el nacimiento del bebé. En condiciones normales, los tratamientos utilizados para lograr el embarazo no interfieren en este proceso.

Cada mujer vive la lactancia de forma diferente, independientemente de cómo haya conseguido el embarazo. Por ello, es importante evitar comparaciones y contar con el apoyo de profesionales que puedan resolver cualquier duda que surja durante los primeros días.

¿Las hormonas utilizadas durante la FIV afectan a la lactancia?

Esta es una de las preguntas más habituales entre las pacientes que han realizado un tratamiento de reproducción asistida.

Durante una Fecundación In Vitro se administran medicamentos hormonales para estimular los ovarios y favorecer el desarrollo de los ovocitos. Sin embargo, estos tratamientos se utilizan antes de conseguir el embarazo o durante sus primeras fases.

Una vez nace el bebé, la producción de leche materna está regulada principalmente por la prolactina y la oxitocina, hormonas que intervienen de forma natural en el organismo tras el parto.

Actualmente, la evidencia científica disponible indica que la estimulación hormonal empleada en los tratamientos de fertilidad no disminuye la capacidad de producir leche ni afecta, por sí sola, al éxito de la lactancia.

¿Qué factores pueden dificultar la lactancia?

Al igual que ocurre en cualquier embarazo, existen situaciones que pueden hacer que el inicio de la lactancia resulte más complejo.

Entre ellas se encuentran:

  • Parto prematuro.
  • Cesárea.
  • Separación temporal entre la madre y el recién nacido.
  • Dificultades en el agarre del bebé.
  • Estrés o cansancio durante el posparto.
  • Algunas complicaciones médicas maternas o neonatales.

Estas circunstancias no están relacionadas con haber realizado un tratamiento de reproducción asistida, sino que pueden aparecer en cualquier embarazo.

Cuando surgen dificultades, recibir apoyo precoz por parte de matronas, pediatras o especialistas en lactancia puede marcar una gran diferencia y favorecer una experiencia más satisfactoria.

Mitos sobre la lactancia después de una FIV

Existen numerosas creencias erróneas acerca de la lactancia tras un tratamiento de fertilidad. Estas son algunas de las más frecuentes.

«Después de una FIV tendré menos leche»

Es un mito. La cantidad de leche producida depende de múltiples factores, como la correcta estimulación del pecho, la frecuencia de las tomas o determinadas circunstancias clínicas, pero no del tratamiento utilizado para conseguir el embarazo.

«Las hormonas del tratamiento pasan a la leche materna»

No. La medicación hormonal utilizada durante la estimulación ovárica se administra antes del embarazo y no condiciona la composición de la leche materna una vez ha nacido el bebé.

«Si he necesitado reproducción asistida, me resultará más difícil dar el pecho»

No existe evidencia científica que relacione la reproducción asistida con una menor capacidad para amamantar.

Cada experiencia de lactancia es única y depende de numerosos factores personales, obstétricos y neonatales.

¿Y si quiero buscar un segundo embarazo mientras doy el pecho?

Muchas familias que han recurrido a la reproducción asistida comienzan a plantearse un segundo embarazo mientras todavía mantienen la lactancia.

En estos casos, es importante realizar una valoración individualizada.

La lactancia puede influir en la recuperación de la ovulación debido a los niveles elevados de prolactina, aunque este efecto varía en función de cada mujer y del tipo de lactancia que realiza.

Además, algunos tratamientos de fertilidad pueden requerir haber finalizado la lactancia antes de iniciar una nueva estimulación ovárica o administrar determinada medicación.

Por este motivo, lo más recomendable es consultar con el especialista en reproducción asistida para planificar el momento más adecuado según las circunstancias de cada paciente.

El acompañamiento continúa después del embarazo

El objetivo de un tratamiento de reproducción asistida no termina cuando se consigue el embarazo.

La maternidad trae consigo nuevas preguntas y nuevos retos, entre ellos la lactancia materna, el posparto o la planificación de futuros embarazos.

Contar con información fiable y con un equipo médico de confianza permite afrontar cada etapa con mayor tranquilidad y tomar decisiones adaptadas a las necesidades de cada familia.

En VITA creemos en una atención personalizada que acompaña a nuestros pacientes antes, durante y después del embarazo, ofreciendo el asesoramiento necesario en cada momento del proceso.

En VITA te acompañamos en cada etapa de la maternidad

Con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, queremos recordar que haber necesitado un tratamiento de reproducción asistida no condiciona, por sí mismo, la posibilidad de dar el pecho.

Cada embarazo, cada parto y cada experiencia de lactancia son diferentes. Disponer de información basada en la evidencia científica y contar con el apoyo de profesionales especializados ayuda a vivir esta etapa con mayor seguridad y confianza.

En VITA acompañamos a nuestros pacientes durante todo el camino hacia la maternidad, resolviendo sus dudas y ofreciendo una atención cercana, personalizada y basada en el máximo rigor científico.