Un estilo de vida poco saludable puede reducir las probabilidades de quedarse embarazada. Las malas costumbres alimentarias, el consumo de alcohol y tabaco o situaciones de estrés afectan negativamente a la fertilidad.
La obesidad interfiere en los mecanismos hormonales de la mujer, afectando al ciclo menstrual. De hecho, la tasa de embarazo en mujeres con sobrepeso u obesidad, o por el contrario con muy bajo peso, puede verse reducida hasta la mitad. Además, la obesidad durante el embarazo conlleva riesgos para la mujer como preeclampsia, diabetes gestaciona o parto prematuro.
Los efectos nocivos del consumo de tabaco y alcohol son dañinos tanto para el aparato reproductor masculino como femenino. Las mujeres fumadoras tienen una menor reserva ovárica, así como una peor calidad ovocitaria, además de tener un mayor riesgo de sufrir embarazos ectópicos y abortos espontáneos. En cuanto a los hombres fumadores, presentan una calidad seminal más baja. El alcohol afecta también al ciclo menstrual y a la calidad y concentración de semen.
Y aunque es menos evidente, vivir situaciones de mucha angustia, estrés o tensión en el trabajo o en tu vida afecta directamente al sistema inmunológico y por tanto a la fertilidad.
Una de las mayores ventajas de VITA es la posibilidad de disponer de un amplio equipo de especialistas médicos en áreas como la nutrición, endocrinología, psicología, ginecología y urología que te ayudarán a detectar estas situaciones y llevar un estilo de vida saludable y equilibrada que afecte positivamente a la fertilidad.
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